Airbnb está bajo la mira del Tribunal Superior de Justicia de Brasil

Foto: Viajar a Brasil

La batalla de Airbnb por su supervivencia en Brasil llegó a los máximos tribunales cariocas. Este es uno de los mercados más importantes para la plataforma en América Latina, porque cuenta con más de 250.000 anuncios y unos 3,7 millones de huéspedes por año.

Operativa en Brasil desde el año 2012, Airbnb ganó terreno en el mercado local y, al igual que en otros países, se encuentra en el ojo del huracán después de que los vecinos de un edificio de la ciudad brasileña de Porto Alegre, al sur del país carioca, decidieran plantarle cara.

Ahora, una de las más altas cortes del país deberá esclarecer si la comunidad de vecinos del condominio puede o no prohibir a un propietario, el arrendamiento de su inmueble a través de la aplicación, una decisión que podría sentar jurisprudencia para otros casos.

El Tribunal Superior de Justicia (STJ) comenzó a juzgar este mes la legalidad de los alquileres en edificios a través de este tipo de plataformas, pero el proceso fue aplazado y la decisión sigue en el aire.

Por el momento, la balanza se inclina a favor de Airbnb, pues el instructor del caso en el STJ, Luis Felipe Salomão, consideró que la prohibición del alquiler de inmuebles o habitaciones a través de ese tipo de aplicaciones afronta el derecho de propiedad garantizado en la Constitución.

A la espera de que concluya el juicio, Airbnb mantiene varios frentes abiertos y cuenta con la oposición frontal del sector hotelero, que se vio amenazado por el éxito de la plataforma, a la que acusa de competencia desleal.

De acuerdo con la Asociación Nacional de Hoteles (ABIH), Brasil perdió “divisas, decenas de negocios hoteleros legalizados fueron cerrados y centenas de colaboradores fueron despedidos por desequilibrios causados por la falta de reglamentación, fiscalización y tributación”, según denunció el presidente de ABIH, Manoel Linhares, en declaraciones a EFE.

Airbnb difiere y asegura que el alquiler por temporada en Brasil “está expresamente autorizado por la Ley del Inquilinato” y, por tanto, “regulada, independientemente de si la transacción ha sido hecha directamente por los propietarios, por inmobiliarias o vía plataformas”.

De acuerdo con los datos de la plataforma, los usuarios generaron una actividad económica de 1.878 millones de dólares el año pasado en Brasil, considerando toda la cadena, desde restaurantes hasta compras en el comercio local.

EFE / Sao Paulo / Alba Santandreu