Chinos “asaltan” mercado inmobiliario de Occidente

Nueva York.
Hong Kong

Hong Kong

Compradores chinos están asaltando el mercado inmobiliario de países occidentales como el Reino Unido, Estados Unidos y Australia.

Se dispara el interés de la potencia asiática y las redes sociales sirven de plataforma para establecer los términos de negocios multimillonarios.

Según una información de Reuters, en la segunda mitad del 2013 se manejaron más de mil millones de dólares en transacciones potenciales, a través del portal inmobiliario Juwai.com, orientado a los compradores chinos.

Se desplaza así el interés de los compradores chinos que, poco a poco, abandonan mercados tradicionales —como Hong Kong y Singapur—. Ahora los millones van a invertirse a otra parte: Nueva York, Londres o Sydney.

Nueva York.

Nueva York.

Los datos son claros: ya los chinos superan a los rusos en la compra de apartamentos en Manhattan, algo que jamás había ocurrido, según los realtors consultados por Reuters.

Hasta el momento no han servido de mucho los controles del gobierno chino a las transacciones en moneda extranjera. Las compañías y los millonarios del gigante asiático saltan cualquier barrera legal para realizar la transferencia de grandes sumas que alimentan el mercado de los bienes raíces.

Las predicciones indican que los chinos están impulsando una nueva fase de la inversión inmobiliaria internacional, un salto que podría llegar al 20% de crecimiento anual para la próxima década.

Como promedio, los chinos gastan 425.000 dólares en inmuebles en los Estados Unidos; al menos esa es la tendencia desde inicios del 2013. Otro dato: casi el 70% de los intentos de compra se materializan.

Algunos compradores chinos ni siquiera se molestan en ver con sus propios ojos —o pisar— la propiedad que les interesa. Entre ellos gana popularidad la compra “a distancia”, utilizando las facilidades de las redes sociales, que aceleran los procesos de negociación.

Mientras, los chinos adinerados le cierran los ojos —y los bolsillos— a sus mercados más tradicionales, tentados por los precios de los EE.UU. que, desde la crisis del 2007-2010, permanecen atractivamente bajos, sin dispararse por la nubes como en algunos países emergentes del sureste asiático.

Londres.

Londres.

A este atractivo financiero se suma el interés de muchas familias chinas por proveer una sólida educación universitaria (occidental) a sus hijos. Algunos compran casas cercanas a importantes instituciones educativas norteamericanas o inglesas.

También influyen las tensiones de la política exterior de las grandes potencias. El interés de los rusos en el mercado de bienes raíces de Nueva York, por ejemplo, ha descendido ante el enrarecido clima en Ucrania y las intranquilidades que esa crisis genera entre EE.UU. y Rusia.

El panorama, por ahora, parece favorecer el incremento de las compras chinas de inmuebles en occidente, una tendencia que, según expertos, debe mantenerse estable.