Cushman & Wakefield lanza un nuevo servicio para readaptar las oficinas

Foto: LYCS Architecture | Unsplash

Las empresas preparan contra reloj la vuelta de los trabajadores a las oficinas, pero los espacios tendrán que adaptarse a “la nueva normalidad” con un mayor distanciamiento social. Por eso, Cushman & Wakefield lanzó un servicio para asesorar a las empresas en la adaptación de sus oficinas al escenario postpandemia del nuevo coronavirus.

La meta es que las oficinas cuenten con zonas más abiertas, donde se concentren menos personas, con pantallas protectoras, con dispensadores de geles desinfectantes y más pasillos con una sola dirección.

“Las oficinas deberán adaptarse, pero de nada nos servirá si antes no se prepara el edificio, empezando por la puerta de entrada”, explicó a EFE Óscar Fernández, director de Desarrollo de Negocio de la consultora inmobiliaria Cushman & Wakefield en España.

Los cambios serán visibles desde la entrada del edificio con el fin de minimizar el contacto físico: las puertas que ahora se abren o cierran de forma manual se tendrían que automatizar y en los tornos de acceso deberán buscarse alternativas al control por huella digital.

Guardar dos metros de distancia afectará también al uso de los ascensores, ya que en ellos cabrá menos gente, por lo que los expertos apuestan por potenciar el uso de las escaleras, para que sean “más fáciles de encontrar y más agradables de subir”.

“Durante mucho tiempo hemos tenido las escaleras abandonadas, encerradas, entendidas como un espacio de evacuación, y a lo mejor hay que darle un poco más de cariño a este elemento arquitectónico, que es muy importante”, señaló a EFE el arquitecto Maikel Pérez, experto en estructuras e interiorismo de oficinas.

En muchos casos, sea por motivos de espacio o de organización del trabajo, la vuelta a la oficina se hará por turnos y de forma gradual, por lo que, al menos en una primera fase, habrá en ellas menos gente de lo habitual.

EFE / Barcelona / Gemma Bastida