Dos desventajas comerciales de las minicasas

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El fenómeno de las minicasas que sacude a los Estados Unidos no solo impulsa los nuevos diseños más exclusivos, sino que también deja al descubierto dos conflictos para los propietarios. El alquiler de espacios extras para guardar los distintos objetos hogareños es apenas una de las desventajas de estas nuevas propiedades, que resultan difíciles de vender y que no cuentan con un amparo legal en distintas ciudades del país norteamericano.

La desvalorización rápida de las unidades de las minicasas es uno de los descubrimientos que enfrentan los jóvenes solteros y las parejas, cuando comienzan a pensar en vender esta pequeña propiedad para pasarse a una vivienda más amplia.

Vender estas unidades tampoco es sencillo, porque los compradores pocas veces conocen de antemano, que estas unidades suelen contar con ruedas para su traslado y que no incluye ningún apartado extra correspondiente a la tierra. Para muchos compradores, la falta de un lote de terreno asociado a estas unidades es una de las trabas para completar las operaciones inmobiliarias.

La portabilidad de las minicasas es también una estrategia de los desarrolladores inmobiliarios para lidiar con las restricciones legales en distintas ciudades de los Estados Unidos, en donde una vivienda debe cumplir con un estándar mayor a los 15 o 20 metros cuadrados para considerarse como una propiedad habitable.