Edificios de carbono cero: la carta inmobiliaria contra el cambio climático

Foto: Climate Action

Cuando se habla de frenar el cambio climático suele mencionarse primero a los sectores del transporte y la agricultura. Pocas veces se nombran a los edificios y a todo su proceso de construcción, aunque son responsables de más de un tercio (39%) de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial, de acuerdo al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Por esto, la adaptación del sector inmobiliario parece inminente y un movimiento de arquitectos, ingenieros y desarrolladores y gobernantes la impulsa, cada vez, con mayor fuerza.

“La acción a corto plazo más importante necesaria para cumplir con los objetivos de emisiones establecidos en el Acuerdo Climático de París es lograr hoy edificios de carbono cero”, argumentó Edward Mazria, fundador y primer ejecutivo de Architecture 2030, durante el lanzamiento de una nueva investigación del Instituto de Recursos Mundiales (WRI por sus siglas en inglés).

¿Qué son los edificios de carbono cero?

Estos edificios de carbono cero son estructuras que logran el objetivo de cortar por completo sus emisiones de gases de efecto invernadero al planeta. Esto supone varias adaptaciones al modelo de construcción y de funcionamiento interno de las unidades residenciales, que es usado en la actualidad en buena parte del planeta.

La adaptación de la construcción inmobiliaria comenzó con tímidos movimientos para privilegiar a la iluminación y ventilación naturales. Luego todo se centró en la instalación de sistemas más eficientes en el aprovechamiento de la energía empleada para la iluminación durante las tardes y las noches, al igual que para el enfriamiento de los espacios en las temporadas más calurosas. Pero esto es insuficiente, si se quiere lograr, de verdad, la meta de contener en 1,5 grados centígrados el aumento de la temperatura global.

Los edificios de carbono cero son la apuesta a largo plazo. Estas edificaciones son energéticamente eficientes y por eso, utilizan fuentes de energía renovable en el sitio o las traen de puntos cercanos. Bajo algunas definiciones también se consideran a aquellas edificaciones que compran compensaciones energéticas para lograr un equilibrio entre su demanda de energía interna con sus fuentes de energía renovable o con sus emisiones de carbono, aunque los expertos consideran como la última opción.

En el Acuerdo Climático de París se estableció que el objetivo es lograr que todas las nuevas edificaciones sean carbono cero o carbono neutral para el año 2030. Sin embargo, hoy ni siquiera un 1% de las edificaciones en el planeta entran en esta definición, de acuerdo al Instituto de Recursos Mundiales. El World Green Building Council, por ejemplo, apenas tiene registro de 388 edificaciones certificadas como carbono cero, de acuerdo a su reporte de mayo pasado.

¿Qué se necesita para acelerar este modelo?

Un conjunto de 16 ciudades durante septiembre del año pasado decidieron unirse al movimiento por los edificios de carbono cero con una declaración conjunta. Allí los alcaldes firmantes se comprometieron a transformar los edificios de su ciudad sin importar si eran “grandes o pequeños, históricos o recientes” y en especial, asumieron que debían unir fuerzas con líderes políticos nacionales y regionales, así como con el sector privado, para la construcción de estos edificios descarbonizados.

Made with Visme Infographic Maker

Medellín fue la única ciudad latinoamericana firmante en esa declaración promovida desde la organización C40 Cities. Aún así, los avances son muy pocos. La municipalidad reveló que prepara una guía para reducir las emisiones de carbono en los edificios oficiales de esta ciudad colombiana. Este manual oficial incluirá estrategias, acciones, metas e indicadores para monitorear estos avances y se publicará durante 2020.

En México, en cambio, los progresos son más amplios. El primer edificio de carbono cero mexicano está ahora en construcción en la ciudad de Monterrey, mientras que la adopción de medidas de eficiencia energética en la industria inmobiliaria viene en ascenso. Este país cuenta ahora con 200 edificios sustentables bajo la certificación internacional de LEED, que privilegia una reducción en el consumo de agua, energía y en el manejo de los residuos.

El elemento clave para la adopción más amplia de los edificios de carbono cero en el mundo, no en vano, parece atado a una política gubernamental centrada en lo ambiental.

“El objetivo de un edificio descarbonizado está al alcance de cualquier ciudad o país. Este es el caso, incluso, en jurisdicciones con menos experiencia en edificios de carbono cero y que se centraron menos en la demanda de energía para la construcción ecológica” apuntó el estudio de “Acelerar la descarbonización de edificios: ocho vías de políticas alcanzables” publicado por el WRI recientemente.

Las desarrolladoras inmobiliarias y por supuesto los compradores potenciales de unidades residenciales son los otros jugadores claves para acelerar la construcción de edificios de carbono en el mediano plazo.