¿El cambio climático será la próxima amenaza del mundo inmobiliario?

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El efecto del huracán Michael en las propiedades del estado de Florida desnudó una nueva preocupación en el mundo inmobiliario de los Estados Unidos: el cambio climático.

Los recuerdos de las consecuencias de los huracanes Harvey en Houston y María en Puerto Rico son otros de los protagonistas que aumentan las evaluaciones sobre el tipo de propiedades que pudieran resistir a vientos de un huracán de categoría 4 y el aumento del nivel del mar, que son dos condiciones que se volverán cada vez más comunes en las ciudades ubicadas en las costas estadounidenses.

Las pérdidas asociadas al huracán Michael en las viviendas suman entre 2.000 y 3.000 millones de dólares por los efectos de los fuertes vientos solo en Florida, como lo estimaron los analistas de propiedades de CoreLogic. Eso aunado a otros 1.000 millones de dólares de daños originados por la marejada ciclónica.

Apenas una sola propiedad de México Beach, Florida fue capaz de resistir a los embates del huracán Michael. El secreto de la casa es que fue construida de concreto reforzado y sobre unos pilotes. Replicar esta técnica de construcción pudiera volver a las viviendas resistentes a los embates de los huracanes, pero eso supone también que los costos de la construcción se duplicarían por cada metro cuadrado, de acuerdo con un estudio publicado por el diario The New York Times.

El sector inmobiliario estadounidense se pregunta, entonces, si el cambio climático obligará a invertir en viviendas reforzadas en las ciudades costeras y mejorar las coberturas asociadas al aumento del nivel del mar y una mayor aparición de las tormentas. O, por el contrario, si la solución más viable es empezar a alejar las zonas residenciales de las costas.