Perú tiene un proyecto para su propia ciudad del futuro

Foto: EFE

Un árido y yermo paisaje de desierto peruano sin casi vegetación ni señales de vida domina la Ciudad Bicentenario. Esta inédita urbe de 3.000 millones de dólares se proyecta totalmente desde cero en este inerte paraje, como modelo para cambiar por completo la caótica expansión urbana de Perú.

En este espacio de más de 8.000 hectáreas, el último de propiedad pública con esas dimensiones que queda a las afueras del área metropolitana de Lima, recae la gran esperanza de crear la primera ciudad del siglo XXI en Perú, amigable con el ambiente, adaptada al cambio climático y cómoda para sus habitantes.

“¿Es ambicioso? Sin duda, porque es una experiencia inédita para el Estado peruano, pero va a ser un reto formidable”, afirmó en una entrevista con EFE el viceministro de Desarrollo Estratégico de los Recursos Naturales del Ministerio de Ambiente, Gabriel Quijandría.

El faraónico proyecto, donde se espera que vivan unas 150.000 personas dentro del distrito limeño de Ancón, parece más propio de un país de Oriente Medio como Dubái o Arabia Saudí, aunque con una diferencia primordial, según Quijandría.

“Los proyectos de los Emiratos son una creación en la nada de algo bastante artificial. Aquí la idea es que la ciudad esté integrada con el paisaje, cosa que no ha ocurrido en Lima, donde se ha invadido el paisaje en zonas muy inadecuadas”, recordó el viceministro.

El proyecto de la Ciudad Bicentenario tendrá un cinturón verde de 2.000 hectáreas de árboles “que sirva de zona de esparcimiento pero también de zona de amortiguamiento del impacto urbano y de conexión con el entorno natural”, detalló Quijandría.

Ese espacio equivaldrá en tamaño a 60% de la superficie actual de áreas verdes que tiene Lima, donde predomina el gris de sus edificios y de su cielo, y para su riego se reciclará el agua usada en viviendas e industrias.

EFE / Lima