¿Por qué Viena es una ciudad modelo en alquileres de vivienda?

Foto: Lonely Planet

Viena es una de las primeras ciudades del mundo en calidad de vida y una de las capitales europeas más caras, aun así sus alquileres son asequibles debido a una fuerte inversión pública y la regulación parcial del mercado inmobiliario.

En la capital austríaca más de 60% de la población reside en alguna de las 220.000 viviendas de protección oficial o en otras 200.000 que recibieron ayudas públicas, de acuerdo con los datos oficiales. Esto es posible gracias a una regulación sobre las viviendas construidas antes de 1945, que pone techo a los alquileres según el equipamiento. Esta combinación de medidas presiona a la baja los precios en el sector privado.

“El primer objetivo de la política de vivienda de Viena es ofrecer espacios asequibles”, explicó a EFE Kathrin Gaal, concejala de Urbanismo, un área que invierte 600 millones de euros anuales.

Para garantizar que las viviendas sean asequibles, el Ayuntamiento, en manos de socialdemócratas y ecologistas, busca que ningún vienés, con un salario medio bruto de unos 32.000 euros al año, gaste más de un tercio de su sueldo en el alquiler.

En la capital austríaca el alquiler mensual medio se sitúa en 9,4 euros por metro cuadrado, mientras que en París o Londres ronda los 29, en Barcelona o Ámsterdam los 17, y en Madrid está en 14,4 euros, de acuerdo con un estudio de la consultora Deloitte.

Los complejos de vivienda pública se encuentran en todos los barrios, incluso en los más exclusivos. Los requisitos económicos para solicitar estas viviendas son muy amplios como que los solicitantes pueden tener 44.000 euros de límite anual de ingresos para una persona y 66.000 para dos, algo que busca evitar la creación de guetos y propiciar la mezcolanza social, recordó Gaal.

“Lo especial de Viena es que nadie puede saber cuánto gana alguien por su dirección”, afirma Gaal, quien considera que la vivienda social “fortalece a las clases medias” y revierte a la economía local porque los ciudadanos tienen más poder adquisitivo.

EFE/ Viena