Realtor canadiense ataca a su hija con un cuchillo después de ver una foto

canadaLa violencia toca una vez más a las puertas de los especialistas en bienes raíces, aunque esta vez el protagonista de esta lamentable historia es un canadiense que, aparentemente, perdió algo más que la cabeza.

 

Resulta que un realtor de Ottawa se declaró culpable de haber atacado a su esposa e hija con un cuchillo de carnicero el pasado mes de mayo. El hecho ocurrió solo un momento después de que viera en Internet una foto de su hija mayor posando al lado de un hombre que conocía del grupo coral de la Universidad, reseñó un artículo de Ottawa Citizen.

 

Mas, lo curioso del caso es que el agresor creía que hacía un bien a sus hijos prohibiéndoles tener un perfil en las redes sociales, incluso controlaba sus llamadas telefónicas, sus computadoras y hasta sus cuentas bancarias. Inaudito, ¿verdad?

 

kinifePor si fuera poco, el “padre ejemplar y sobreprotector” impedía a sus tres hijos, con edades entre 16 y 20 años, salir con alguien o publicar fotos en la red de redes.
El absurdo progenitor, tras las rejas en estos momentos, se declaró culpable de dos cargos de asalto agravado tras llegar a un convenio entre la defensa y la fiscalía de no acusarlo de intento de asesinato.
El agresor era tan celoso con sus descendientes y con su esposa que no concebía que su hija mayor se mudara de apartamento para vivir sola. Por tal motivo la joven recibió varios golpes en el rostro ese tres de mayo del presente año cuando regresaba con su mamá de ver su nuevo domicilio.
Poco después, el realtor en cuestión apuñaló a la chica en el hombro, la cual también terminó con afectaciones en dos dedos. La madre enseguida trató de interponerse entre el atacante y la víctima pero salió igualmente herida en sus manos y en el cráneo, destacó Nacional Post.

 

Por suerte para las víctimas, la ayuda de los vecinos y la rápida acción de la policía local evitó males mayores para esa familia.
Cuando aún se desconoce la fecha exacta de la sentencia, el fiscal de la Corona encargado del caso prohibió terminantemente que se publicaran los nombres de los implicados para evitar daños futuros a las víctimas.