Cervera: Tres mujeres de éxito que han forjado un imperio en Miami

portadaUna de las más grandes compañías de bienes raíces de la Florida es liderada por tres mujeres: una madre, Alicia Cervera Sr., y sus dos hijas, Verónica y Alicia Cervera. Juntas, y en 45 años de trayectoria, han logrado la venta de más de 50.000 unidades de condominios y la representación exclusiva de más de cien proyectos, lo que atrajo a Miami más de 12.000 millones de dólares.

 

Las Cerveras han formado 400 alianzas estratégicas en todo el mundo y hoy dirigen cerca de 320 agentes de bienes raíces que se comunican en 17 idiomas.

 

Así como se lee parece fácil… pero cuando llegaron en 1961 solo traían consigo un pequeño equipaje. El tiempo y una convicción muy grande de triunfo, acompañados de mucho trabajo y perseverancia, las sorprendió con un futuro superior a cualquier pronóstico.

 

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El logo de la compañía.

Las hermanas Alicia y Venónica recuerdan muy bien el día en que llegaron solas a Estados Unidos desde Cuba siendo aún pequeñas, y cuando, después, llegaron sus padres, Alicia Sr. y Javier, y lentamente comenzaron a luchar para salir adelante en este país.

 

Alicia Cervera Sr. abrió su propia oficina inmobiliaria en 1969 y comenzó a ganarse su corona como reina de Brickell o del Real Estate en Miami cuando le escribió una carta al magnate Harry Helmsey para tener representación exclusiva de un proyecto de 254 apartamentos. Después compró su propio lote de tierra frente al mar y el resto ha sido mucho trabajo y ejemplo para que sus hijas siguieran su camino.

 

En una entrevista exclusiva con el periodista Adriel Reyes, las tres mujeres Cervera respondieron a las siguientes preguntas:

 

AR: ¿Creen que el destino está marcado?

 

Alicia C. Sr.: Dios sabe todo pero eso no quiere decir que ya tengas predestinada tu vida sino no existiría el libre albedrío.

Verónica C. Goeseke: Todos los días uno hace su destino, cuando trabajas duro y luchas para que tu familia salga adelante. Si te quedas en tu casa, acostado en una cama, estás limitando tus posibilidades.

 

AR: Son tres mujeres exitosas, acaso un matriarcado… ¿Cómo es la relación con los hombres de la familia?

 

Alicia C. Lamadrid: Gran parte de mi éxito se lo debo a mi esposo, quien es una persona muy segura y nunca le han molestado mis horas de trabajo.

Alicia C. Sr.: Creo que Dios hizo más grande al hombre para que la mujer pudiera descansar en su hombro. Podía conseguir un proyecto inmenso, pero en caso de un ciclón o un peligro para la familia, tienes que descansar en tu marido.

 

DLA: ¿Cómo logran mantener el equilibrio de la familia cuando se trabaja junto a ella y con varias generaciones?

 

Alicia C. Lamadrid: El respeto que sentimos hacia nuestros padres ha ayudado a mantener este barco siempre en una misma dirección; mis padres siempre han sido los capitanes.

Alicia C. Sr.: Lo más importante para una familia es que sus valores sean los mismos.

 

AR: Cuba y Estados Unidos… ¿en qué piensan cuando escuchan esas palabras?

 

Verónica C. Goeseke: Uno sabe de dónde viene cuando escuchas el himno de tu país y te trae lágrimas porque sabes que no tiene libertad y me gustaría decir algún día que Cuba es libre. Estados Unidos es un país que te recibe con los brazos abiertos y el sistema te ayuda con los negocios.

Alicia C. Lamadrid: Me gustaría poder visitar Cuba algún día y si tuvimos la desdicha de haber tenido que abandonar nuestro países, qué suerte haber llegado a los Estados Unidos. Cuando pienso en Miami siento un orgullo por la ciudad que nos ha tocado construir.

 

AR: ¿Qué le dicen a todos los que se han quedado atrás y quieren triunfar?

 

Alicia C. Sr.: Te diría que hay gente que corre y hay gente que camina, y en algunas ocasiones los que se quedan atrás pueden ser más inteligentes pero sencillamente tienen menos disciplina. No creo que todos deban ser ricos, pero cuando uno está dando el máximo en el nivel que sea, debe estar satisfecho consigo mismo.

Todos los días tienes que situarte en dónde estás, a dónde vas a ir y cómo vas a seguir. Cada día debes renovar tus votos y ver todas tus opciones; la vida no es estática. En otros países las relaciones se hacen a través de las amistades y la familia pero aquí todo se logra a través del trabajo.

Durante muchos años tuve la dicha de tener al lado de mi familia, a una mulata cubana que se llamaba Lala y ella me enseñó que si haces tu trabajo lo mejor posible encuentras satisfacción personal que es más importante que los millones de esas personas que han perdido sus metas y su dirección en la vida.

Si hacía un pastel de pollo era el más rico que te podías comer; en toda su vida hizo a su nivel lo mejor que pudo. Una vez le dije, Lala, si hace 30 años que trabajas conmigo, ¿por qué todavía me dices señora Alicia? Y ella me respondió: “Porque me siento muy contenta diciéndole señora, para mí usted es la señora y no por eso soy un ser superior o inferior”.

 

AR: ¿Qué le agradece a Dios Alicia Cervera Sr.?

 

Le agradezco por mi familia, por la salud que Dios me ha dado para poder disfrutar a mis nietos, poder viajar con mis hijos y por tener la lucidez que tengo. Disfruto mucho poder conversar con mis hijos, al menos una vez al día y recibir cada viernes un ramo de flores de mi hijo Javier con una postal dentro que siempre dice lo mismo: From your boy. Le agradezco a Dios también por el excelente esposo que me ha dado.

 

AR: Tienen éxito en el mundo laboral y una gran familia… ¿Qué les falta?

 

Verónica C. Goeseke: Tiempo… me gustaría tener más tiempo para disfrutar con mi familia.

Alicia C. Lamadrid: Tiempo… mi hermano Javier Jr. me dice que disfrute más de la vida, pero para quienes llegamos y sufrimos ciertas necesidades al inicio, siempre nos queda esa intranquilidad y no podemos contener ese deseo de salir adelante.

Alicia C. Sr.: Toda mi vida he querido escribir un buen libro. Me gustaría poder ayudar a que este país entienda a Sudamérica, que somos iguales, que fuimos creados por europeos al igual que ellos, aunque puedan haber más italianos en Argentina, españoles en Cuba, pero somos un conjunto de todos esos países europeos que emigraron a las Américas en busca de algo.